The Cookie Fairy (
alcesverdes) wrote2006-08-18 09:16 pm
Entry tags:
Naruto - Honestidad
Título: Honestidad
Fandom: Naruto
Género: Humor.
Palabras: 1231
Summary: Yamanaka Inoichi quiere hablar con Sai sobre una cierta cita. Shounen-ai. Sai/Naruto.
Clasificación: PG
Notas:
1) Es la traducción de la entrada anterior >.>;;
2) El fic no salió como lo planée al principio, pero, ¿ya qué?
Sakura miró su reflejo en los ojos de Ino y suspiró.
–¿Por qué no le preguntas tú misma?–preguntó mirando al otro lado de la calle –. No eres tímida con los hombres, que yo sepa.
–¡No me atrevo!–respondió Ino, colocándose en la línea de visión de Sakura, de alguna manera agrandando sus ojos más de lo que ya estaban –. Por favor, pregúntale. Pregúntales. Eres su compañera de equipo, ¡sabrás qué decir! ¡Te daré lo que quieras!
–No quiero que me des nada.
–¡Por favor! ¡Sakura-chan~!
–Ino...
–¡Te lo ruego!
–¿Acaso no quieres saber lo que yo opino al respecto?
–¡Si no lo haces, moriré de pena y dolor y te arrepentirás por siempre!
–Eso responde a la pregunta –gruñó Sakura entre dientes –. Y ya me estoy arrepintiendo.
Le tomó a Sakura una hora convencerse de lo que iba a hacer. Estaba preocupada por su amiga; no quería verla sufrir, pero cada vez que trataba de decirle la verdad, Ino se rehusaba a escuchar. Parecía, entonces, que la única manera en que se daría cuenta de que perseguía un imposible sería haciéndola enfrentar los hechos.
Si quería una doble cita, tendría una doble cita.
Por supuesto, Naruto aceptó encantado. Sai también, aunque sólo porque parecía querer encajar con sus amigos (no había manera de saberlo leyendo su rostro, y Sakura y no iba a preguntar).
Cuando la chica salía de su casa de Sai, él dijo que iría directo a la biblioteca a leer todo lo que pudiera encontrar sobre citas.
Una causa perdida, pensó Sakura, aunque no sin una pequeña (muy pequeña) dosis de ternura maternal.
–¡Viernes en la noche!–gritó Ino –. ¿Este viernes? ¡Debiste haberles dicho que esperaran por lo menos una semana! ¡Oh, mi cabello! ¡Mi cabello! ¡Es un desastre! ¡No estaré lista! Hay mucho qué hacer, mucho qué hacer...–Ino entró a su casa aún diciendo lo difícil que sería estar arreglada para su cita soñada el viernes; pasó a un lado de Inoichi, quien iba saliendo.
–¿Qué le pasa?–preguntó el padre de Ino, aunque no tan preocupado como quizás debería, cuando vio a su hija corriendo escaleras arriba.
–Saldremos en una doble cita el viernes–dijo Sakura.
–Lo imaginé –suspiró Inoichi –. ¿Con quiénes?
–Yo con Naruto e Ino con Sai.
Inoichi frotó su barbilla.
–Hm. Naruto como en Uzumaki Naruto, ¿cierto?
–Sí.
–¿Y quién es Sai?
–Nuestro nuevo compañero de equipo. Es agradable, aunque algo torpe socialmente.
–¿Es quien fue con ustedes en lugar de...?
–Sí –respondió Sakura mordiendo su labio inferior. La chica esperaba siempre evitar tener que mencionarlo. Aún dolía. Sin embargo, agradecía a Inoichi su tacto para decir 'en lugar de' y no 'como reemplazo de', y que se detuviera antes de decir su nombre.
–No lo sé –dijo Inoichi –. Hubo problemas cuando lo designaron a tu equipo, ¿no?
–¡Movimientos políticos nada tienen que ver en esto!–exclamó Sakura, con más fuerza de la que había planeado –. Eh, Naruto y yo hemos llegado a conocerlo. Es muy confiable, de verdad.
–Aún así, creeo que entenderás, Sakura, si pido hablar con Sai antes de permitirle a mi hija salir con él. ¿Podrías pedirle que venga a la florería mañana temprano, por favor?
–Por supuesto.
Sakura suspiró. Lo que comenzaba a entender era la filosofía de vida de Shikamaru.
-
Sai se preocupó al principio, cuando leyó que la gente que salía a citas estaban (o querían estar) involucrados románticamente. Pero entones llegó al paréntesis que decía que los amigos también podían tener citas. Eso lo tranquilizó, en especial porque Naruto iba a ir con Sakura. Ahora sólo quería que esta nueva experiencia fuera todo un éxito.
Los libros de la biblioteca decían que uno siempre debía esforzarse por agradar a la familia de la otra persona. Por lo tanto, Sai se sentía feliz porque el papá de Ino lo había invitado a hablar con él; sería una excelente oportunidad para congraciarse.
El capítulo "Tregua con los parientes" era muy específico al respecto de que tanto el hombre como la mujer debían usar sus mejores ropas cuando conocieran a la familia política. Sai repasó mentalmente su guardarropa. Lo mejor que tenía era su traje de batalla. Sonrió; usaría ese.
Otra palabra clave era Honestidad. Perfecto. Sai respondería honestamente todas las preguntas que el papá de Ino pudiera hacerle.
-
Inoichi no esperaba ver a su hija en versión masculina (y de pelo negro) entrar a su florería esa mañana. No obstante, eso explicaba hasta cierto punto la infatuación de la chica.
–Buenos días, señor –dijo el muchacho, sonriendo ampliamente.
–Buenos días –respondió Inoichi –. Tú debes ser Sai.
–Así es.
–Encantado de conocerte. Mi nombre es Yamanaka Ino.
–Encantado también, señor.
–Escuché que quieres salir con mi hija.
–Más bien, ella quiere salir conmigo –dijo Sai encogiéndose de hombros, la sonrisa aún en su rostro.
–Hm – conociendo a Ino como la conocía, eso no era nada nuevo. Sin embargo, Sai era el primero en admitir tal cosa –. Pero saldrás con ella de todas formas.
–Sí, señor.
–¿Te molestaría si te pregunto por qué?
–No, señor, no me molesta. Es porque Naruto irá también, con Sakura, y porque nunca he tenido una cita.
Inoichi elevó sus cejas.
–Entonces, supongo, no estás interesado en Ino.
–Oh, no. Estoy interesado en ella; quiero que seamos amigos.
Inoichi hizo un gesto. Amigos. En el estado de ánimo en que Ino se encontraba, cuando se enterara de esto habría una semana (o incluso un mes) de infierno en la casa.
–Creo que deberías hablar con ella tan pronto como puedas.
–¿Sobre qué? –preguntó Sai, confundido.
Torpe socialmente, había dicho Sakura.
–Sobre que sólo quieres que sean amigos, porque ella quiere que sean más que eso.
–¡Ah!–Sai sujetó su barbilla con una mano –. El libro decía algo así. Pero tambien que los amigos podían salir a citas.
–¿Sabes? Creo que será mejor que cancelen su cita.
–¿Por qué?–preguntó Sai, y fue casi un gemido –. Antes de venir para acá, Naruto me mostró la ropa que compró para el viernes, y me muero por verlo con ella.
Inoichi parpadeó
–¿Quieres... ver a... Naruto?
–Sí. No estoy seguro de que el negro sea su color, pero él quería ropa formal, a pesar de que no iremos a ningún lugar elegante. También dijo que tratará de domar su cabello; estoy seguro que se verá muy bien si lo logra.
–Así que... estás más interesado en Naruto que en Ino.
–Mi interés en él es diferente a mi interés en ella.
–Ya veo...
–Entonces, ¿Ino puede salir conmigo?
-
Sai encontró a Naruto a la mitad del camino hacia su casa. El ninja rubio, jadeando, agarró a Sai por los hombros y le preguntó si se encontraba bien.
–Estoy bien, gracias por preguntar.
–Sakura me acaba de decir que fuiste a hablar con el papá de Ino. ¿Cómo te fue?
–Bien. Es un hombre agradable.
Naruto se relajó.
–Es un alivio. Pensé que terminarías diciendo algo, ya sabes, muy tú.
Sai sonrió de nuevo.
–Fui honesto. La honestidad abre muchas puertas.
–No sé dónde hayas leído eso, pero suena bien.
–Estaba en uno de los primeros libros de relacines humanas que leí.
–Genial. ¡Vamos a prepararnos para el viernes en la noche!
–Primero tengo que hablar con Ino sobre ti.
–¿Sobre mí?
Sai asintió, preguntándose si debería ser honesto también con Naruto.
Fandom: Naruto
Género: Humor.
Palabras: 1231
Summary: Yamanaka Inoichi quiere hablar con Sai sobre una cierta cita. Shounen-ai. Sai/Naruto.
Clasificación: PG
Notas:
1) Es la traducción de la entrada anterior >.>;;
2) El fic no salió como lo planée al principio, pero, ¿ya qué?
Sakura miró su reflejo en los ojos de Ino y suspiró.
–¿Por qué no le preguntas tú misma?–preguntó mirando al otro lado de la calle –. No eres tímida con los hombres, que yo sepa.
–¡No me atrevo!–respondió Ino, colocándose en la línea de visión de Sakura, de alguna manera agrandando sus ojos más de lo que ya estaban –. Por favor, pregúntale. Pregúntales. Eres su compañera de equipo, ¡sabrás qué decir! ¡Te daré lo que quieras!
–No quiero que me des nada.
–¡Por favor! ¡Sakura-chan~!
–Ino...
–¡Te lo ruego!
–¿Acaso no quieres saber lo que yo opino al respecto?
–¡Si no lo haces, moriré de pena y dolor y te arrepentirás por siempre!
–Eso responde a la pregunta –gruñó Sakura entre dientes –. Y ya me estoy arrepintiendo.
Le tomó a Sakura una hora convencerse de lo que iba a hacer. Estaba preocupada por su amiga; no quería verla sufrir, pero cada vez que trataba de decirle la verdad, Ino se rehusaba a escuchar. Parecía, entonces, que la única manera en que se daría cuenta de que perseguía un imposible sería haciéndola enfrentar los hechos.
Si quería una doble cita, tendría una doble cita.
Por supuesto, Naruto aceptó encantado. Sai también, aunque sólo porque parecía querer encajar con sus amigos (no había manera de saberlo leyendo su rostro, y Sakura y no iba a preguntar).
Cuando la chica salía de su casa de Sai, él dijo que iría directo a la biblioteca a leer todo lo que pudiera encontrar sobre citas.
Una causa perdida, pensó Sakura, aunque no sin una pequeña (muy pequeña) dosis de ternura maternal.
–¡Viernes en la noche!–gritó Ino –. ¿Este viernes? ¡Debiste haberles dicho que esperaran por lo menos una semana! ¡Oh, mi cabello! ¡Mi cabello! ¡Es un desastre! ¡No estaré lista! Hay mucho qué hacer, mucho qué hacer...–Ino entró a su casa aún diciendo lo difícil que sería estar arreglada para su cita soñada el viernes; pasó a un lado de Inoichi, quien iba saliendo.
–¿Qué le pasa?–preguntó el padre de Ino, aunque no tan preocupado como quizás debería, cuando vio a su hija corriendo escaleras arriba.
–Saldremos en una doble cita el viernes–dijo Sakura.
–Lo imaginé –suspiró Inoichi –. ¿Con quiénes?
–Yo con Naruto e Ino con Sai.
Inoichi frotó su barbilla.
–Hm. Naruto como en Uzumaki Naruto, ¿cierto?
–Sí.
–¿Y quién es Sai?
–Nuestro nuevo compañero de equipo. Es agradable, aunque algo torpe socialmente.
–¿Es quien fue con ustedes en lugar de...?
–Sí –respondió Sakura mordiendo su labio inferior. La chica esperaba siempre evitar tener que mencionarlo. Aún dolía. Sin embargo, agradecía a Inoichi su tacto para decir 'en lugar de' y no 'como reemplazo de', y que se detuviera antes de decir su nombre.
–No lo sé –dijo Inoichi –. Hubo problemas cuando lo designaron a tu equipo, ¿no?
–¡Movimientos políticos nada tienen que ver en esto!–exclamó Sakura, con más fuerza de la que había planeado –. Eh, Naruto y yo hemos llegado a conocerlo. Es muy confiable, de verdad.
–Aún así, creeo que entenderás, Sakura, si pido hablar con Sai antes de permitirle a mi hija salir con él. ¿Podrías pedirle que venga a la florería mañana temprano, por favor?
–Por supuesto.
Sakura suspiró. Lo que comenzaba a entender era la filosofía de vida de Shikamaru.
-
Sai se preocupó al principio, cuando leyó que la gente que salía a citas estaban (o querían estar) involucrados románticamente. Pero entones llegó al paréntesis que decía que los amigos también podían tener citas. Eso lo tranquilizó, en especial porque Naruto iba a ir con Sakura. Ahora sólo quería que esta nueva experiencia fuera todo un éxito.
Los libros de la biblioteca decían que uno siempre debía esforzarse por agradar a la familia de la otra persona. Por lo tanto, Sai se sentía feliz porque el papá de Ino lo había invitado a hablar con él; sería una excelente oportunidad para congraciarse.
El capítulo "Tregua con los parientes" era muy específico al respecto de que tanto el hombre como la mujer debían usar sus mejores ropas cuando conocieran a la familia política. Sai repasó mentalmente su guardarropa. Lo mejor que tenía era su traje de batalla. Sonrió; usaría ese.
Otra palabra clave era Honestidad. Perfecto. Sai respondería honestamente todas las preguntas que el papá de Ino pudiera hacerle.
-
Inoichi no esperaba ver a su hija en versión masculina (y de pelo negro) entrar a su florería esa mañana. No obstante, eso explicaba hasta cierto punto la infatuación de la chica.
–Buenos días, señor –dijo el muchacho, sonriendo ampliamente.
–Buenos días –respondió Inoichi –. Tú debes ser Sai.
–Así es.
–Encantado de conocerte. Mi nombre es Yamanaka Ino.
–Encantado también, señor.
–Escuché que quieres salir con mi hija.
–Más bien, ella quiere salir conmigo –dijo Sai encogiéndose de hombros, la sonrisa aún en su rostro.
–Hm – conociendo a Ino como la conocía, eso no era nada nuevo. Sin embargo, Sai era el primero en admitir tal cosa –. Pero saldrás con ella de todas formas.
–Sí, señor.
–¿Te molestaría si te pregunto por qué?
–No, señor, no me molesta. Es porque Naruto irá también, con Sakura, y porque nunca he tenido una cita.
Inoichi elevó sus cejas.
–Entonces, supongo, no estás interesado en Ino.
–Oh, no. Estoy interesado en ella; quiero que seamos amigos.
Inoichi hizo un gesto. Amigos. En el estado de ánimo en que Ino se encontraba, cuando se enterara de esto habría una semana (o incluso un mes) de infierno en la casa.
–Creo que deberías hablar con ella tan pronto como puedas.
–¿Sobre qué? –preguntó Sai, confundido.
Torpe socialmente, había dicho Sakura.
–Sobre que sólo quieres que sean amigos, porque ella quiere que sean más que eso.
–¡Ah!–Sai sujetó su barbilla con una mano –. El libro decía algo así. Pero tambien que los amigos podían salir a citas.
–¿Sabes? Creo que será mejor que cancelen su cita.
–¿Por qué?–preguntó Sai, y fue casi un gemido –. Antes de venir para acá, Naruto me mostró la ropa que compró para el viernes, y me muero por verlo con ella.
Inoichi parpadeó
–¿Quieres... ver a... Naruto?
–Sí. No estoy seguro de que el negro sea su color, pero él quería ropa formal, a pesar de que no iremos a ningún lugar elegante. También dijo que tratará de domar su cabello; estoy seguro que se verá muy bien si lo logra.
–Así que... estás más interesado en Naruto que en Ino.
–Mi interés en él es diferente a mi interés en ella.
–Ya veo...
–Entonces, ¿Ino puede salir conmigo?
-
Sai encontró a Naruto a la mitad del camino hacia su casa. El ninja rubio, jadeando, agarró a Sai por los hombros y le preguntó si se encontraba bien.
–Estoy bien, gracias por preguntar.
–Sakura me acaba de decir que fuiste a hablar con el papá de Ino. ¿Cómo te fue?
–Bien. Es un hombre agradable.
Naruto se relajó.
–Es un alivio. Pensé que terminarías diciendo algo, ya sabes, muy tú.
Sai sonrió de nuevo.
–Fui honesto. La honestidad abre muchas puertas.
–No sé dónde hayas leído eso, pero suena bien.
–Estaba en uno de los primeros libros de relacines humanas que leí.
–Genial. ¡Vamos a prepararnos para el viernes en la noche!
–Primero tengo que hablar con Ino sobre ti.
–¿Sobre mí?
Sai asintió, preguntándose si debería ser honesto también con Naruto.
